viernes, 6 de enero de 2012

VIVIR CON EL DESTINO...




Está triste mi pensamiento
Mortecino en su languidez,
No es sustento de magia, ya sin color,
Suspiros lagrimosos en blanco y negro

Y son tus palabras un presente
Acomodadas en el espacio del ayer,
Sentidos adyacentes en continuo vaivén
Ruta marcada de tu forma de ser

Eres la flor blanca de mi destino
Rosa salvaje en libertad
Vistosa comprometida,
De mi alma haces tu edén

Cómo olerte, cómo tomarte mía
Sin cortarte, sin pincharme…

Fui abierto de manos, sin guates,
Mi corazón el tuyo, mi sonrisa
Mis ojos, mi boca, humedecida en deseo
Te puse nombre eterno, la flor que nunca marchita

No hay rosa dócil, ni tallo sin espinas,
Palabras de la propia naturaleza
Que clavan en los sentidos

Eres flor, naciste rosa…

Nada que reprochar


*José Manuel Salinas*
D.R.






1 comentario:

  1. Hay rosas que deberían ser eternamente rosas.., pero el deseo de tocarlas, olerlas, acariciarlas, es más grande.
    Hermosos versos José.
    Te dejo un abrazo

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