martes, 11 de octubre de 2016

MOMENTOS DESORDENADOS...




Sé que volverá a tus brazos
al mendaz perfume que desprendes,
se sumergirá como una sirena
en las aguas negras de tu costumbre,
hasta que quede enterrada sin señas,
en la tierra blandía de su cerebro…
Y entonces ¿quién preguntará por su sangre?
¿Quién por la raíz oscura de su ombligo?
Pero a ti eso qué te importa…
Has roto tantas vidas que la soledad habita
en las costuras reventadas de tu vientre…
Y una vez más escucho la llegada de las olas
su voz, húmeda  y fría,  se arrastra desde el pasado,
acercando mil horas sin recuerdo.
 No queda luz en la alborada, ni ojos que contemplen
las últimas lágrimas que caen incesante sobre
las aguas saladas de un mar que ya no hierve, de
esa Magdalena ferviente que cayó sin recatos
en tus trampas.
A mi no me dueles, pero lo más curioso, es que
nunca me has dolido. Eres como un viejo fantasma
que visita mi navío entre mares desbocados,
para asegurarme que a mi sí me queda una playa
y un horizonte.
Y así, en esta madrugada de momentos desordenados,
donde intuyo que la soledad
no tiene piedad de tu alma;
pasa el pasado ante mí, escarchado y macilento
imprimiendo una huella
que solo se leerá con certeza mañana.


*Rocío Pérez Crespo*










martes, 27 de septiembre de 2016

VICTORIA ES SU NOMBRE...

                          
  Que al comenzar el duelo tembló el cobarde y,
del lado menos bueno, cayó el gigante.
                                                                                                                           (Those)

El viento golpea este mar de otoño. Abrojos que arrastran sus negros esqueletos, por la mendaz memoria de un verano helado. Días maleables a una consciencia envenenada vestida de azul y espuma blanca.
No soy imparcial, ni puedo llegar a ser pragmática. Soy más bien el escollo dónde chocó la barca de Caronte, disfrazada del color de los granados y la tierra de los muertos.
Ahora que las hojas cubren mi vientre, y desde los tobillos arranca el estado más caótico, empuño la espada de Cyrano y me dispongo a recuperar el olor del mar y el sol de agosto –son  míos  por derecho- y,  si de eso depende  tu muerte, muerto seas y muerto quedes.


*Rocío Pérez Crespo*

martes, 26 de abril de 2016

LA VIDA CRECE ENTRE LOS MATICES....





Caminar todos los días casi dos horas, con mi música y mis pensamientos,

me ha enseñado que los imposibles también existen.

¿Nos comemos la vida?...vamos a ello.

jueves, 14 de abril de 2016

HUMANO...




No se arranca la verdad de estas venas que laten su propia verdad, ni la razón sucumbe a esas largas charlas con la coherencia, en el silencio absoluto de cualquier rincón.
Solo sé, que a veces los bocados son tan fieros que no solo destrozan la piel y unos cuantos músculos. Se llevan por delante, los nervios y parte de la osamenta dejando a mi cuerpo exhausto. 
No vale de nada la oración y el ofrecimiento, ni tan siquiera la justificación siempre loable que repare el oprobio de escupir veneno. No vale el abrigo que cubre, ni la sombra que cobija. Solo estamos tú y yo, conciencia y consciencia, en un espacio que jalona todo el camino recorrido.
Hallar la perfección en el ser humano es tan absurdo, como intentar encontrar la igualdad entre dos gotas de agua. Es pura apariencia.
Maldito sea entre todos los pecados, el que menos se redime…


*Rocío Pérez Crespo*


sábado, 19 de marzo de 2016

jueves, 17 de marzo de 2016

UNA FRASE...


Rescatada del libro La legión perdida de Santiago Posteguillo.

Hay emperadores que terminan un reinado, pero otros cabalgan directos
a la leyenda.

Genial.

martes, 15 de marzo de 2016

EN EL DIVÁN DE FROID...





Xll

Hola, buenas tardes galán. Lo cierto es que no tenía intención de venir a verte, pero después del día de ayer, me he dicho: Venga, anímate y regresa a esa cherlong cargada de cojines a despejar tus ideas.
No me mires así, todavía,  tengo mi cordura intacta…
¿Sabes? Venia pensando en un poema… ¿Conoces a la poeta argentina Alejandra Pizarnik? ¿No? Pues vaya chasco, en fin.
Tiene uno de los poemas de amor más bonitos que he leído nunca ¿quieres escucharlo? No soy nada buena recitando pero, si gustas. Gracias solete, atiende:

A veces, también se me acaban las sonrisas para ti,
a veces, también se me acaban las ganas de escribirte.
Pero te quiero, ojalá lo entiendas, siempre te quiero.
Pero a veces, mis abrazos no tienen calor y mi boca
no sabe que decir…pero te quiero, siempre te quiero,
cuando no te convengo, cuando no me soportas,
cuando te odio, te quiero.

Si este poema me parece la mayor muestra de amor que ha salido de un corazón y una pluma, es precisamente porque no regala el cielo, ni baja la luna, ni clava una rodilla en el suelo prometiendo el mundo onírico que solemos soñar, cuando estamos solos y abatidos.  Sencillamente, la poeta nos da la realidad. Lo humano en una fusión perfecta con lo más divino. Lo imperfectamente perfecto.
El amor, Froid, el amor. El sentimiento más puro que tiene el ser humano. El que mueve montañas y desvía ríos. Ese…y eso es lo que me trae esta tarde aquí de nuevo, a otra sesión con mi buen amigo.
Hay una pregunta que me golpea desde ayer. Ayer precisamente, que tuve que estar consolando a Ana ¿te acuerdas de Ana? Si, hombre. Es la amiga que me acompaña siempre en los viajes. ¿Ves? Ya te has acordado.
Bien.
La pregunta es ésta, verás. Si el amor es el sentimiento más puro que tenemos ¿qué añadidos necesita? ¿Por qué amarse no es suficiente? Si este sentimiento precisamente contiene en su haber: la sonrisa, la ilusión, la constancia, la lucha, la concesión, el perdón, la renovación, la racionalidad, lo visceral, la ternura, el deseo, la pasión, la comprensión y un largo largo, largísimo etc… ¿qué puñetas de añadidos necesita? ¿Los mundos irreales del nunca jamás?
Ana esté hecha polvo ¿y por qué lo está? No es porque le han roto el corazón, ni mucho menos. A estas edades somos lo suficientemente capaces de comprender y sobre todo, de asumir sin hacer dramas que no valen para nada, si acaso, para dejarte a la altura del betún con la autoestima haciéndote sombra. No, no es eso. Es haberla dejando nadando a contra corriente sin horizonte ni brújula, en un inmenso mar de dudas. Y esas dudas, cómo no, las he tenido que soportar yo y sin anestesia. Lágrimas, que no puede ocultar, preguntas que no sabe contestar,  un buen vino y mi hombro. Un adiós inesperado que le ha roto todos los esquemas y, la ha dejado a merced del escepticismo más cruel. De ese que no se sale fácilmente porque te culpas de todo, de cada una de las malas situaciones. Porque piensas que la mala suerte está de tu lado y no te mereces ni tan siquiera que alguien se rompa la camisa por ti. Así que, ni mucho menos, abrirse las venas…es metafórico, que quede claro.
Y todo por un amor que necesita un añadido….Y en esas estoy, Froid, intentando encontrar para Ana, ese añadido. Pero, no doy con él…
Los seres humanos somos complejos, eso lo sabes tú mejor que nadie. Somos contradictorios y encima nos encanta ponernos ese punto de misterio, que si cabe, todo lo enreda más. Pero se nos olvida ser honestos. Omitimos la verdad, quizá, para hacer menos daño…pero, si el daño ya está hecho ¿por qué no decir a las claras, no te quiero?
Para qué tanta patraña. Para qué tanta excusa… Siempre he dicho y, tú me conoces muy bien, que la verdad puede doler, pero la mentira es infinitamente más cruel y dañina. Por eso nunca miento ni yendo en mi contra. Qué quizá no empleo mí mejor tono, ni mis mejores palabras…eso es cierto, pero de mi nadie puede decir: me hiciste daño adrede, chata.
No existe añadido para el amor, eso es una conclusión que sienta cátedra… ¿verdad?
Lo sabía…gracias por asentir.
Quererse es compartir y no solo buenos momentos. Para  tener buenos momentos solamente no está diseñado el ser humano y, mucho menos el concepto pareja. Donde todo, se tiene que hablar, discutir, mimar y amar.
Por lo tanto a Ana la ha dejado un chico que decía amarla, pero que no era cierto. Igual confundió amor con pasión, eso es algo muy sencillo de hacer. Y al pasar los días empezó a discernir que lo que sentía no llevaba a ninguna parte. No lo culpo, ni tengo derecho a hacerlo. Pero tampoco puedo evitar sufrir por ella, verla sumida en un sopor que me rompe el alma. Es como si, con su partida, se hubiera apagado la luz de sus ojos.
El amor y sus consecuencias. Lloramos por no tenerlo y lloramos cuando lo tenemos. Lloramos cuando lo perdemos y cuando no lo encontramos…sin embargo, no hacemos nada para cuidarlo y, mucho menos luchar. El caso es estar siempre carentes de algo. Sentirnos desdichados con o sin él. Sin él porque nos sentimos incompletos y, con él porque no somos capaces de hacernos entender. El yo gana batalla…el individualismo, la guerra. Y el soldado yace muerto con una bandera blanca asida a su mano…
Cupido y su venganza…la venganza y el ser humano.
Bueno, Froid, mi buen amigo…me voy pero antes te voy a recitar otra poesía, también de la Pizarnik.

Y qué es lo que vas a decir
Voy a decir solamente algo
Y qué es lo que vas a hacer
Voy a ocultarme en el lenguaje
Y por qué
Tengo miedo.

No olvides sonreír siempre…hasta pronto, galán.


*Rocío Pérez Crespo*







sábado, 12 de marzo de 2016

TÚ, MI BLANCA FLOR...





Si me atrapa la noche en mitad de la nada
abrigarme luna y marcarme el sendero. 
Aunque llegue tarde, volveré a casa,
al calor de la chimenea en el invierno,
al tibio refugio del estío bajo el cerezo.
Obliga a mis pasos a seguir la senda trazada,
de plata y cobre  desde el infinito
a la sequedad de estos campos que atravieso.
No dejes que mi carne se seque y
deje mis huesos al amparo de la oscuridad.
No consientas que los ojos, miren asustados
la añoranza de un recuerdo infantil
sabiendo que no volveré a sentir
el abrazo,  la caricia de aquellos 
que me siguen esperando.
Déjame  comer las uvas maduras
de una victoria ficticia, el licor
de un recuerdo que late dentro,
las ascuas del último beso antes de la partida,
la llegada de una primavera llena de hielo.
Porque soy y he sido, el olvido y la memoria
el dolor y la alegría
la perdida y el reencuentro
de una patria que nunca fue mía...

*Rocío Pérez Crespo*


INTROSPECCIÓN...




A veces, solo algunas veces,
la humedad levanta la piel,
el corazón bombea tan fuerte
que crees que se va a escapar del pecho.
Es entonces, cuando eres consciente
de que sigues viva:
aunque pese
aunque duela
aunque minimice
aunque solo sea...


*Rocío Pérez Crespo*


miércoles, 20 de enero de 2016

NO MORIRÉ POR TU NOMBRE...




Ni por esos momentos que de dulce engaño me cubriste con tu infinito carisma de un Casanova cualquiera. Que creyera en tus palabras o, en la infinita suavidad de tus caricias nunca me convirtió en tu sierva.
Estas rodillas no están diseñadas para clavarse en la tierra de ninguna propiedad privada.
Entre tú yo, solo queda la distancia y aún así, no perderé mi soledad
No, no moriré por tu nombre, ni por todos los besos con los que cubriste mi cuerpo. Ni por todo el sudor con el que empapamos las sábanas, ni tan siquiera, por el puro amor con el que cada noche te sueño.


*Rocío Pérez Crespo*


martes, 19 de enero de 2016

ESTA ESPAÑA NUESTRA...




Y así, poniendo el titulo de una canción como referencia a este escrito, entro de lleno en el tema del cual quiero hablar hoy.
Recuerdo que hace unos años, Jesulín de Ubrique, con un par de bemoles, cantó como si fuera Caruso (lo digo por la emoción que el mozo le puso al tema) una canción que decía así:

Toda, toda, toda, te necesito todaaaaaaaaaaaaaaaaaaa….

Vestía de blanco en el escenario, color no abstente, que pronto se trocó por un negro profundo, cuando, la comunidad de cantantes y autores españoles se echaron a la calle reivindicando algo tan normal como el famoso dicho: zapatero a tus zapatos. O lo que viene  a ser lo mismo: nene, dedícate a matar toros que es lo tuyo y deja de fusilarnos los oídos con pachangas, solo para aumentar tu fama entre las mujeres, cuando no sabes distinguir una guitarra de un saxo ¡Cojones ya!
Pues bien, la pregunta que me planteo ahora es la siguiente. ¿Dónde están los músicos españoles? ¿Por qué no salen de nuevo a la calle a gritar a voz partida que cada uno se dedique a lo suyo?
Como ejemplo de que esta España está más para allá que para acá, traeré a la palestra a varios cantantes de hoy. Que por cierto, son conocidos por un colectivo muy amplio. Todas aquellas personas que andan entre los trece y treinta y tantos años (toma cultura supina, joder) Lo digo con conocimiento de causa, un noventa y tantos por ciento no tiene ni idea quién es Mark Knopfler y, desde luego, ni jodia idea de lo que fue la movida madrileña. Desde luego, olvídense que un Mozart, un Chopin o un Beethoven entren dentro de sus smartphone, particularmente porque se creen que son aquellos astronautas que pisaron la luna por primera vez.  
Ciertamente no los culpo. En fin...

Voy a empezar por una tal Ylenia.

Concursante del programa  “hasta donde se puede denigrar el ser humano por un polvo y unos minutos de gloria televisiva” (Mujeres hombres y viceversa) y concursante a su vez de Gran Hermano vip (lo de vip viene por su aparición en el anterior programa citado)
Una vez que la chica dio el todo por el todo en dichos programas, dejando un regusto a vomito en muchos paladares y, sin dar crédito millones de personas con un cerebro medianamente bien estructurado, de cómo porras semejante ser humano puede llegar a invadir una cantidad ingente de plató televisivos, cobrando una sustancial pasta (gansa, pero gansa de narices) un lumbreras viene y nos riza el rizo. En menos que canta un gallo, la chica en cuestión hace un video bazofia, pero video a fin de cuentas, mientras que miles de músicos se comen los mocos tocando y cantando en las paradas de metro o en las esquinas de cualquier ciudad, esperando el sueño que nunca llega (ya se lo lleva otro y encima advenedizo)
Os trascribo un trozo (a esto no se le puede llamar ni letra, ni estribillo, ni ná de ná)

Úsame poco a poco, si…Úsame
Bésame poco a poco, si...Bésame
Ven aquí moveremos muy juntitos las caderas
Cuando tu me rozas me pones como una fiera…

Canción interpretada con esa sensualidad que roza la vulgaridad y,  que encima está mal acentuada para que de el tono, o la rima, o el ritmo...yo que porras sé. No hace falta estudiar música, ni canto, ni vocalización y mucho menos interpretación. Tocar instrumentos está infravalorado y desde luego tener dos dedos de frente, mucho más.
Bien. Seguimos por el mundo del arte musical de este siglo.

Rafa Mora:

De este chico poco puedo decir…solo esto: Gilipollas a la enésima potencia, a este no lo cura ni Housse. Un caso perdido de tara.
Concursante de Mujeres hombre y viceversa, payaso con aires de grandeza y poseedor de una neurona que choca constantemente contra su frente. No encuentra el camino…y como no podía ser de otra manera, su vídeo y su canción.

Trozo:

Es una fiera de la noche e e e e
Se pinta con su minifalda a a a a
Debajo de la luna te seduce e e e
Donde quiera que tu vaya a a a
Ahí con sus garras te atrapará
Mi fiera de la noche e e e…

El zagal es de Puerto de Sagunto (Valencia) pero interpreta la canción con un seseo sabroson que te cagas. ¡!!iesoooooooooo!!!! ¿?
Si le preguntas dónde está el Guadalquivir te señala un punto en el cielo y se queda más ancho que largo. Eso sí, es más conocido por las chicas en edad de merecer (tía, tú sabes lo bueno que está, eh!) que el cocido madrileño. Ahí es nada.
Así podía escribir tres tomos de seiscientas hojas cada uno. Pero he pensado que voy a saltarme a todas estas estrellas fugaces y me voy a ir directamente a la que más brilla, al más reciente. Acaba de salir su vídeo y cómo no, su canción.
¿De quién hablo? ¡Tachan! Pues sí, de Kiko Rivera Pantoja.

El gran Kiko.

Y aquí el rizo ya rizado como no se puede rizar más, se corta y se pone uno una peluca.
De padre torero y madre cantante de copla, nace famoso del papel couché un niño no muy agraciado que con el paso de los años acentúa su físico hasta hacerlo referencia de lo que No se debe hacer.
El chaval después de no dedicarse a nada, ni tener estudios de nada, solo de excesos y más excesos  se introduce en el mundo de la música diciendo ser un buen Dj ¿un buen qué? Y ahora resulta que no solo es Dj desbancando al mismísimo Tiesto (esto es pura ironía) si no que  canta. De verdad, ¿no hay nadie en este país que pare esto?
Tanto la canción como el vídeo es algo que no se puede explicar sin que te de un ataque de risa floja. Aires vampiricos entre cachimbas, referencias a la luna, colmillos desorbitados, babas sangrantes…teléfonos móviles. ¿Hola?
Espera, espera ¿pero la luna no es algo de licántropos?  Para Kiko, no.

El vídeo se puede calificar casi como reportaje familiar. En él sale, su hermana, su prima, sus dos hermanos toreros (por cierto, a Fran Rivera los colmillos le sientan fatal) y algún que otro amigo de toda la vida. Y la canción dice así.

Trozo:

Pon tu boca aquí, déjate ir
Devórame las pieles de principio a fin
Estoy por ti, estás por mi
Ya sabes que mi cuerpo a ti te hará feliz
Porque soy yo tu sexy boy
Regálame está noche y déjame sentir
Estoy por ti, estás por mí…

Y me vuelvo a preguntar yo ¿quién subvenciona a esta gente? ¿Quién es el imbécil que les da un micro y un estudio para que se luzcan? ¿Por qué nos empeñamos en mandar a la mierda a todos aquellos que si tienen sus estudios y su vocación dándoles oportunidades a una panda de gilipollas?
¿Cómo porras les podemos inculcar estudio y responsabilidad a estas y otras generaciones con este elenco a seguir? ¿Alguien se ha parado a escuchar canciones latinas como El taxi, Una proposición indecente, El reguetón? Joer, si es para darle una bofetada al subnormal machista de los cojones…
Tengo la sensación de haber entrado en una onda subnormal de tiempo y espacio donde todo vale. Entre bachatas sabrosonas, reguetones sensuales, rap mal orientados, y oportunistas, el día menos pensado me traga un agujero negro en clave de sol y fin de la conversación.
¡Leches que panorama!


*Rocío Pérez Crespo*





miércoles, 9 de diciembre de 2015

POR ESO…



No dejaré morir la luz y sus momentos, ni siquiera acercaré la llama para que arda el verso, que pegado a las corolas blancas, pariste entre el ocaso y la alborada en una primavera cualquiera.
No se ha secado el verde de mi bosque, ni el azul del cielo se ha vuelto finito…para mi, todo está en ese punto y seguido, donde  permanece oculta la raíz del sauce como una quimera que invita a entornar los ojos, y deja  el regusto dulce del céfiro nómada besando mi espalda.
Por eso, siempre que reinvento los motivos para quedarme un poquito más, solo acierto a sonreír, porque tu recuerdo después de todos estos años se convierte en mi fe y, tu cuerpo, en el templo donde bebo el alcohol sagrado.
Así, con trocitos de ti no cabe en mi mirada la mirada de nadie, excepto  la tuya…




*Rocío Pérez Crespo*